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Viaje a Nueva York

Viaje a Nueva York

En parte por trabajar en CARTO (¡gracias!), en parte porque tenía unas ganas brutales de pisar Nueva York y los Estados Unidos, he pasado algo más de dos semanas allí y vuelvo encantado :-) Aquí va un resumen, para afianzar recuerdos. Si no quieres leer, puedes ver fotos.

Lecturas previas

Las semanas antes (y los primeros días) me leí dos libros:

Me sirvieron tanto para cubrir la historia de la ciudad (y, en parte, de los Estados Unidos) como chascarrillos o información más de actualidad y de calle. Muy recomendables. Probablemente me perdí alguna cosa por no haber acudido a la típica guía de viaje, aunque no me arrepiento. En sitios tan populares las guías te dan poca más información nueva sobre lo que ya sabes o lo que te dan tus contactos.

Wishlist

Antes de ir, prepárate una lista o así de qué quieres ver, a ser posible clasificada por días. Como la cabra tira al monte yo hice un (mal) mapa:

Cosas no-tan-habituales a tener en cuenta

A tu alrededor habrá mil personas que hayan ido a Nueva York (o accederás a cualquier guía de viaje), así que pregúntales y te dirán todo lo importante. Clásico: no vayas a la Estatua de la Libertad, que el ferry a Staten Island mola más y es gratis. Aquí, algunas cosas que quizá no te cuenten:

  • Consulta la TimeOut antes de ir, y después todas las mañanas. Hicimos un par de cosas molonas gracias a esa página (si quieres saber cuáles tienes que leer el diario ;-) ).
  • Dar propinas con tarjeta tiene un mecanismo raro: das la tarjeta, te cobran lo que era, y después te dan tu tarjeta y un recibo donde poner la propina y firmar. Yo iba prevenido pero aún así me gané una bronca en un bar (combinación de mucho ruido y persona borde).
  • Losneoyorkinoshablanrápidoymuyjunto. Mi nivel de inglés entendido es alto (C2 según el último examen, y mantengo reuniones en inglés con frecuencia), pero aún así, cuesta. A una compañera de trabajo le tuve que pedir por favor que me repitiese una cosa tres veces y el esfuerzo que tuvo que hacer para despegar las palabras fue notable xD (mil gracias por hacerlo). Disclaimer: sí, yaséquenosoyquiénparaquejarmedelavocalizacióndenadie.
  • En general hay wifi en todos los locales y en muchas plazas, pero tampoco te confíes. Yo no lo conseguí conectar al aterrizar en el JFK. Así que vete siempre con un plan B “analógico”.
  • Si pretendes coger una SIM de datos (T-Mobile tiene una de 2GB por $30) comprueba antes que tu móvil es compatible con la banda estadounidense 🙄.
  • En general se puede pagar con tarjeta en todas partes, pero mejor compruébalo antes. Tuvimos varias notables excepciones, y en un restaurante te metes en los $60 en nada. Lleva algo de cash por si te cuelas, porque los ATMs “de tiendas” te clavan de $7 en adelante por sacar. En los bancos no ocurre, pero no hay tantos como en España (por qué será).
  • El metro miente, especialmente en fin de semana. Nos metimos en un metro de la línea E, en el andén E, rotulado como E y como E aparecía en las pantallas (digitales) que llevaba, pero la ruta era la F. Ojito a los folios que ponen en las estaciones, y aún así, comprueba donde vas.
  • Metro express significa “no paro en los puntos negros de tu mapa”.
  • Si os gusta la música, cambiad vuestra ubicación en Spotify y mirad conciertos. NY es una ciudad con miles de oportunidades. Yo fui a dos conciertos (a seguir leyendo ;-) ), y no fui a más por no pedir una nueva hipoteca…
  • Lleva calzado cómodo. Raro fue el día que no hicimos 20 km andando.
  • Salvo que te alojes en el mismísimo centro, si tienes que coger un par de metros al día coge la MetroPass por tiempo, que por unos $30 tienes barra libre para toda la semana. Incluye el teleférico de Roosvelt Island.
  • En los “Deli” (de delicatessen) se puede comprar casi de todo. La comida preparada (sandwiches, sushi y demás) no dista mucho de los precios en España y la calidad está bien.
  • Si piensas ir al Century 21 y al One World Observatory, vete primero de compras, porque a menudo dan descuentos y te puedes ahorrar un pellizco de la cara entrada al mirador.

Cerveza/vino/etc

La cerveza es de media mejor que las estándares industriales españolas. Eso sí, les apasiona lo amargo, así que acostúmbrate a que tres cuartas partes de la carta sean APAs e IPAs. La cuarta parte restante son Pilsners o Lagers totalmente prescindibles, así que si no te gusta nada más allá de 40 IBUs a menudo es difícil encontrar nada que merezca la pena. Intenta frecuentar bares con más de seis grifos (a menudo dedican uno a sidra).

El precio en los “delis” está por debajo de las artesanas en España, así que es un tradeoff razonable. En los bares, la pinta suele ser $7 + propina ($1), caro pero razonable para dónde estás. En Happy Hour ( ~4-7pm) te ahorras $1 o $2.

El vino en los restaurantes es prohibitivo y de media peor que España. Pagar $7-$12 por una copa de vino mediocre es algo poco recomendable. Cerveza FTW.

Ni idea de los combinados, pero a ellos les encantan, y tienes sodas de grifo para aburrir.

Diario

A continuación, como recordatorio para mi futuro yo, lo más destacado de cada día. No está todo lo que fue, pero…

Día -7 (domingo)

Aterrizaje en el JFK a media tarde y taxi a mi alojamiento. Tenía otros planes pero no cuajaron: pensaba usar un descuento para Juno pero no me dejó instalarlo en España, y tampoco pude probar Uber porque no conseguí wifi y las SIM del aeropuerto me parecían prohibitivas, así que a la vieja usanza. 40 minutos de atasco hasta la casa donde me alojaba en Brooklyn. Llego con la cabeza reventada que casi no me da para las instrucciones de cómo entrar, ni para accionar el grifo de la ducha.

Una vez recompuesto (un poco), comida en un tailandés (con el Despacito de música de fondo ¬¬) y paseo por la orilla del East River para ver por primera vez Manhattan y el puente de Williamsburg.

Día -6 (lunes)

Primer día de trabajo en las molonas oficinas de CARTO en Bushwick y, tras las típicascosasquenoocurrenentresañosenCARTOperoocurrenenelpeormomentoposible, a carreras a ver el maravilloso concierto de Juana Molina en la sala (Le) Poisson Rouge. Hice unas foticos. Nota curiosa: la conocí por la Discovery Weekly de Spotify, y fui a su concierto por los conciertos de Spotify.

Día -5 (martes)

Tras trabajar, a Manhattan a visitar dos sitios que hay que ir tanto de día como de noche. El One World Trade Center

Y el 9/11 Memorial…

Este último es especialmente impactante. Merece la pena echar un rato allí. El hecho de no construir en una de las parcelas más caras del mundo manda un mensaje. También es curioso el efecto de agua rápida fuera y lenta en el centro del pozo (negro-en-el-que-no-se-ve-el-fondo). Es probable que vivieses aquellas horas en vivo, como yo, se merecen un rato de tu tiempo.

Día -4 (miércoles)

Día de trabajo y a continuación paseo por DUMBO, con fantásticas vistas de Manhattan…

… y a atravesar el puente de Brooklyn (foto de encabezado). Uno de los ratos más mágicos que vas a disfrutar en la ciudad.

Día -3 (jueves)

Día de trabajo y de cervezas con los del trabajo uno de los muchos garitos hipsters de Bushwick (zona muy curiosa para vagabundear un rato).

Día -2 (viernes)

Día de trabajo y descanso en casa con una cerveza de Deli (ver arriba) y a dar el último empujón al libro de New York, que es largo. El desajuste horario pasa factura (peor la ida que la vuelta) y hay mucho que aguantar.

Día -1 (sábado)

¡Batman day! Prometo que no fue planificado, pero el Batman day me pilló en Gotham 😁. Descubierto gracias a TimeOut, coincidí allí con la presentación del DKIII y una firma del libro por los 5 autores en Barnes & Noble 😁. ¿Qué más puedo pedir que conocer a Frank Miller y que Azzarelo bromée con el “Craft over Crap” de la camiseta que llevaba (de la Pamplona Software Craftsmanship)? Con un DKIII firmado bajo el brazo me vine arriba con unos cuantos comics en Forbidden Planet, que tenían un 20% de descuento en todo lo relacionado con Batman. Soy así.

Antes había pasado por el pintoresco edificio Flatiron, pero he de admitir que lo de Batman me alegró el día.

Anduve mirando varias tiendas de vinilos también pero no soy tan melómano y ya había gastado bastante, así que me conformé con ver un concierto improvisado en un parque (vida de comunidad, recaudando fondos para una valla de un huerto urbano), y acabar el día cenando y bebiendo en otro lugar de Williamsburg donde celebran el Oktoberfest, también con música en directo:

Día 0 (domingo)

Me tenía que planificar para estar hacia las 5 en el JFK a recoger a mi mujer, así que comencé el día pateando Prospect Park, un lugar perfecto para esa gente preparándose constantemente para el día que les persigan.

Después subí hasta Atlantic Avenue, donde se celebraba el Atlantic Antic Fest. Un buen momento para escuchar música de vaya-usted-a-saber-qué-parte-del-mundo, comer ídem o coger alguna artesanía (o simulacro de). Curioso ver el esfuerzo que se hace en NY por la vida en comunidad y la presencia de iniciativas sociales en este tipo de eventos.

Continué hasta el Brooklyn Bridge Bar para tener mi primera panorámica de Manhattan diurno.

Acabé en Photoville, un evento anual de fotografía en el que se presentan multitud de proyectos de lo más variopinto. Los más impactantes, los relacionados con migraciones (¿os he dicho ya que donéis a Proactiva Open Arms, por favor?) y el impacto de las políticas de Trump en actuales residentes. Muy interesante, una pena que el formato (proyectos en contenedores de carga, de metal) fuese poco compatible con la temperatura del día, acorde con el calentamiento global (de 30 grados en adelante).

De allí al JFK, cenar en un restaurante de la zona y a dormir, que el viaje pasa factura.

Día 1 (lunes)

Primer día con Marta por aquí. Bajamos en Union Square y recorrimos Hudson Street hacia el sur. Una zona bastante agradable para vivir, aparentemente (si te lo puedes pagar, claro).

Comenzamos con un imprescindible: el One World Observatory (mirador, no observatorio). Un poco caro, pero lo vale. La animación del ascensor de subida es sublime, y las vistas son espectaculares.

De ahí, ferry a Staten Island para pasar junto a la Estatua de la Libertad.

Allí comimos un Lobster Roll, que sabe a kebab de ensalada de cangrejo (no está mal, pero es prescindible), y vuelta. Mola mucho pensar en Manhattan como una isla:

Tras desembarcar, un paseo por la zona de Wall Street. Junto a la bolsa está el Federal Hall (historia), donde la gente se pone frente a Washington a dar discursos. Interesante y curioso de ver.

Después habíamos quedado con la buena gente de CARTO, así que de ahí a casa a coger fuerzas para una cerveza y acabar la noche por el barrio.

Día 2 (martes)

El plan era patear Midtown. Recorrimos la Biblioteca de NY (espectacular sitio), Times Square (mareante) y la zona de rascacielos en torno a Rockefeller Plaza (lo más inhumano de la isla, quizá). Tras comer una hamburguesa fuimos al MoMA. Definitivamente, el último museo de arte moderno que piso. Una colección espectacular de Picasso, y el omnipresente Pollock. Pero no es lo mío, qué se le va a hacer.

Como el MoMA nos llevó menos de lo previsto pudimos ir al atardecer (~6pm) de la terraza del 1 Rooftop. Espectacular, de lo mejor del viaje (y la cerveza estaba a un precio razonable, estuvimos allí dos horas y algo disfrutando de las vistas):

Vuelta a casa previo recorrido del Brooklyn Bridge.

Día 3 (miércoles)

Paseo largo por Central Park, incluyendo visita a Strawberry Fields (😢) y las vistas centrales desde la torre Belvedere:

De ahí, al Metropolitan. Espectacular museo, y eso que no lo vimos entero. La colección de armaduras y armas es espectacular, con cosas realmente únicas, y la parte de arte africano, asiático y americano (nativo), tres cuartos de lo mismo (más Picassos y, cómo no, Pollocks). Sentí no haberle dedicado el tiempo que merece.

Día 4 (jueves)

Ruta por el west side, desayunando en el ¿castizo? Doghnut Pub, pasando por Chelsea Market y recorriendo The High Line.

Tras el obligado recorrido turístico diario dedicamos el resto del día a vida más de neoyorkino.

Nos fuimos a comer de antojo en el Peter Luger, un restaurante elegido 32 años seguidos el mejor lugar de NY para comer un chuletón (steak). De NY no te puedes ir sin comer uno, así que optamos por darnos el gustazo de que fuese en ese lugar mítico, herencia de la época de la mafia italiana. La carne, espectacular. Un pelín más hecha de lo que me gusta, pero inevitable por el espesor con el que lo cortan:

¿Recomendable? Sí, si no te importa gastarte lo que cobran. Pero tampoco es el mejor chuletón que he comido en mi vida, vaya.

Tras una necesaria siesta, nos fuimos a ver una película (Wonder Woman) a una azotea en Bushwick, también descubierta vía TimeOut. Vistas diferentes de la ciudad, BYOB (Bring Your Own Bottle), y palomitas ilimitadas con la entrada (la rentabilizan).

Acabamos la noche en un bar de Bedford Street donde, al poco de llegar, comenzaron a pinchar Los Planetas 🙃. Sucede que era un sitio frecuentado por grupos de españoles. Un grupo majete que nos dio recomendaciones :-)

Día 5 (viernes)

Comenzamos por el museo de la ciudad de Nueva York. Un recorrido por su historia y también un laboratorio de su presente y futuro. El museo es súper interesante, aunque he de decir que lo que me llevó allí fue poderme hacer un selfie con mapas de CARTO grandes como una habitación ^_^. De todas formas, aún sin ese aliciente personal el museo merece una visita, sobre todo si no conoces la historia de la ciudad.

Tras el museo, teleférico y paseo por Roosvelt Island. Tranquilo rincón donde ver Manhattan y Brooklyn desde un punto de vista diferente y alejado del mundanal ruido.

De ahí, vuelta a midtown a otra de las paradas culinarias obligatorias, la langosta (esta vez sin enrollar). Por un precio más que razonable, la langosta al grill está bien buena, merece la pena. Uno de los españoles nos confesó haber ido más de diez veces, no es una cosa (sólo) de turistas :-)

Íbamos a aprovechar el día al máximo y lo conseguimos, comprando una entrada a mitad de precio (que no barata). En el mismísimo Times Square tienes TKTS, donde unas pocas horas antes de la función (hay uno o dos pases diarios de casi todo) venden lo que queda con buenos descuentos. Si más o menos te da igual qué ver y no eres un sibarita de la butaca que elegir, no debes irte de Broadway sin uno de sus musicales.

Antes de hacerlo tuvimos tiempo de subir al Top of the Rock, en el Rockefeller Center (conviene visitar al menos dos rascacielos, uno de día y otro de noche), para un fantástico atardecer/anochecer sobre Manhattan

De ahí, al Majestic a El Fantasma de la Ópera. Espectacular, la verdad.

Día 6 (sábado)

La mañana la dedicamos a compras, principalmente en el obligatorio Century 21. Sitio de marcas con descuentos de 40%-60%. Ninguno de los dos somos muy de comprar pero la ocasión merece la pena, y algún regalo había que llevar. De ahí, a descansar para la tarde, que teníamos planazo…

… Cervezas para coger fuerzas y concierto de Marilyn Manson. Uno de los artistas que más he escuchado (sobre todo hace muchos años, todo sea dicho), que comenzaba la gira del nuevo disco allí. Habría sido espectacular… si no se hubiese lesionado. Una vez quedó claro que estaba bien me dieron ganas de matarlo yo, es así… En fin. He de decir que el lugar, casposillo, el decorado cutre (normal que se le cayese encima) y él más flojo de lo que me esperaba, pero bueno. Si al menos no se hubiese roto el tobillo antes de las más míticas… 😢

Día 7 (domingo)

¡Día de cierre! Comenzamos en el Harlem, que habíamos dejado para el último día por asistir a una misa gospel. La más típica para la turistada estaba llena para cuando llegamos, pero nos reclutaron para otra próxima (Location Intelligence!) y algo vimos. El coro era muy mejorable, pero es interesante ver cómo destacan mucho más la vida en comunidad y el día a día. Dedicaron un buen rato a hablar de la violencia en el mundo que nos rodea (en la ciudad en unos días un niño había apuñalado a otros por bullying en el colegio, y en un tiroteo otro murió de un balazo).

De allí nos fuimos al sur para un último paseo por Little Italy y Chinatown.

¡Maletas, y a casa!

Qué nos quedó por hacer

Mil cosas… Por destacar algunas…

  • Jazz en vivo.
  • Stand-up comedy en vivo.
  • Más tiempo en el Metropolitan.
  • Museo de Historia Natural.
  • Museo del memorial del 11S.
  • Rematar a Marilyn Manson.
  • Guggenheim.
  • Naciones Unidas.
  • Más tiempo en Chinatown y Little Italy.
  • “Tour contrastes”.
  • Comer un pretzel :_(

Habrá que volver :-)

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